De Van Gogh a Picasso. El legado Thannhauser en el Museo Guggenheim
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De Van Gogh a Picasso. El legado Thannhauser

21 de septiembre, 2018–24 de marzo, 2019

Procedente de la Colección Thannhauser de la Solomon R. Guggenheim Foundation, De Van Gogh a Picasso. El legado Thannhauser presenta casi cincuenta obras de grandes figuras del Impresionismo y del Posimpresionismo, así como de los primeros maestros modernos, como Paul Cézanne, Edgar Degas, Édouard Manet, Pablo Picasso y Vincent van Gogh.

– Es la primera ocasión en que una selección significativa de la célebre Colección Thannhauser se exhibe fuera de Nueva York desde su ingreso en el Guggenheim en 1965, hace más de 50 años.
– Las obras de la Colección Thannhauser se centran en autores de la vanguardia que buscaron liberar el arte de los géneros y medios académicos de finales del siglo XIX. Estos autores exploraron los efectos cambiantes de los fenómenos naturales y cómo representar el espectáculo de la ciudad en transformación a comienzos del siglo XX, empleando recursos estilísticos, como la pincelada suelta, y prácticas innovadoras, como la fragmentación del plano pictórico.
– Además de pinturas, esculturas y obras sobre papel, la muestra incluye material de archivo, como libros de inventario de la galería de Thannhauser o fotografías históricas, con el fin de documentar en profundidad el compromiso de esta familia con algunos de los artistas, coleccionistas y marchantes de su tiempo.

El Museo Guggenheim Bilbao presenta De Van Gogh a Picasso. El legado Thannhauser , la exposición que permitirá ver por primera vez fuera de Nueva York la mayoría de las obras de la célebre Colección Thannhauser, donada hace más de 50 años a la Solomon R. Guggenheim Foundation. Con el patrocinio en exclusiva de la Fundación BBVA, El legado Thannhauser incluye casi cincuenta obras de algunas de las grandes figuras del Impresionismo, Posimpresionismo y de maestros modernos, como Paul Cézanne, Edgar Degas, Édouard Manet, Pablo Picasso y Vincent van Gogh.

Thannhauser
Pablo Picasso
La mujer del pelo amarillo (Femme aux cheveux jaunes ), 27 de diciembre de 1931
Óleo y pintura Ripolin (est.) sobre lienzo
100 x 81,1 cm
Solomon R. Guggenheim Museum, Nueva York
Colección Thannhauser, donación, Justin K. Thannhauser 78.2514.59
© 2018 Estate of Pablo Picasso/Artists Rights Society (ARS), Nueva York

La Colección Thannhauser es un conjunto de obras de arte de los siglos XIX y comienzos del XX que fueron legadas a la Solomon R. Guggenheim Foundation por Justin K. y Hilde Thannhauser. Justin K. Thannhauser era el hijo del marchante de arte judío alemán Heinrich Thannhauser, quien fundó la Moderne Galerie en Múnich en 1909. Desde muy temprana edad, Justin trabajó con su padre en la floreciente galería, ayudándole a elaborar un versátil programa de exposiciones dedicadas a artistas impresionistas y posimpresionistas
franceses y dedicando muestras a autores contemporáneos alemanes con regularidad. Por ejemplo, la Moderne Galerie presentó las exposiciones más importantes de la Nueva Asociación de Artistas de Múnich (Neue Künstlervereinigung München, NKVM) y del Jinete Azul (Der Blaue Reiter) —ambas incluían a Vasily Kandinsky en 1909 y 1911, respectivamente. Los Thannhauser también organizaron en 1913 una de las retrospectivas más importantes de Pablo Picasso, dando inicio así a una estrecha relación entre Justin K. Thannhauser y Pablo Picasso que duraría hasta la muerte del artista en 1973.

Hombre de negocios ambicioso, Justin K. Thannhauser abrió una segunda galería en Lucerna en 1919 con su primo, Siegfried Rosengart. Ocho años más tarde, las exitosas galerías Thannhauser trasladaron su sede de Múnich a Berlín, el bullicioso epicentro del arte. Allí, el marchante organizó grandes exposiciones de artistas como Paul Gauguin, Henri Matisse o Claude Monet. Sin embargo, durante la siguiente década, las operaciones comerciales se vieron dificultadas por el ascenso al poder de un gobierno nazi inclinado a eliminar el “arte degenerado” de la vanguardia.

La galería Thannhauser de Berlín cerró sus puertas en 1937 poco después de que Justin K. Thannhauser y su familia emigraran a París; finalmente se trasladó a Nueva York en 1940 donde se estableció como marchante privado de arte.

Tannhauser_ 2018El compromiso de los Thannhauser hacia el fomento de la innovación artística discurría en paralelo a la visión de Solomon R. Guggenheim. Como manera de reconocer este espíritu que compartían, Justin K. Thannhauser donó a la Solomon R. Guggenheim Foundation —que posee y dirige el museo homónimo en Nueva York— una parte significativa de su colección de arte, que incluía más de 30 picassos. Desde 1965 se han podido ver en el Guggenheim de Nueva York selecciones de esta Colección Thannhauser. La donación de diez obras más recibidas tras el fallecimiento de Hilde Thannhauser, segunda esposa y viuda de Justin, en 1991, amplió los fondos del Guggenheim realzando el legado de esta familia de importantes marchantes de arte. Esta presentación histórica de la Colección Thannhauser en el Museo Guggenheim Bilbao no solo recorrerá el desarrollo del arte moderno a finales del siglo XIX y principios del XX, sino que pondrá de relieve el inquebrantable apoyo hacia el arte experimental de la familia Thannhauser.

RECORRIDO POR LA EXPOSICIÓN.

Sala 305: Coleccionando Impresionismo.

La Colección Thannhauser jugó un papel decisivo ampliando el ámbito de los fondos artísticos de la Solomon R. Guggenheim Foundation al incluir obras de los precursores de la era moderna. Como prominentes marchantes en Alemania en las primeras décadas del siglo XX, los Thannhauser no solo contrajeron un compromiso con los artistas contemporáneos locales, sino que también dedicaron importantes exposiciones colectivas y en solitario a los artistas franceses de la vanguardia de finales del siglo XIX, como Paul Cézanne,

Edgar Degas y Édouard Manet. Estos artistas rebeldes, radicados en París y asociados en gran medida con el grupo de los impresionistas, trataron de librarse de los géneros y medios académicos, explorando los efectos cambiantes de los fenómenos naturales y los temas urbanos, y empleando recursos estilísticos como la pincelada suelta o las composiciones inusuales para lograr la ilusión de espontaneidad. Desarrollaron innovaciones formales que sembraron el terrero para la rápida proliferación de enfoques radicalmente nuevos en el arte del siguiente siglo.

La obra de Manet Ante el espejo (Devant la glace, 1876), por ejemplo, ilustra los nuevos y poco convencionales tipos de temas en esta representación de una cortesana ante su psique o su espejo, a medio desvestir. Asumiendo el papel del espectador, nos inmiscuimos en este momento privado del tocador en que la modelo —de espaldas— tira de una cinta de su corsé. La obra de Pierre-Auguste Renoir Mujer con periquito (La femme à la perruche, 1871) es anterior a la época impresionista del autor pero está realizada con su pincelada en forma de plumas que aporta textura y que caracteriza su obra. La escena íntima captura a una mujer joven, de clase media alta, jugando con su periquito, aunque el agobiante interior limita el espacio de la modelo, del mismo modo que el del periquito cuando está encerrado en su jaula dorada. Estas tensiones encarnan la experiencia diaria de una dama parisina a la moda. A diferencia de los hombres, las mujeres solían estar confinadas de manera casi exclusiva en sus interiores domésticos y no se les permitía deambular libremente por la ciudad.

Sala 306: Coleccionando posimpresionismo y arte moderno temprano.

La tarea de coleccionar por parte de los Thannhauser el arte europeo de finales del siglo XIX y comienzos del XX —un momento complejo, definido por la agitación económica, política, social y psicológica, a menudo en nombre del progreso— plasma la diversidad de estilos artísticos surgidos como reacción a las dos corrientes dominantes en el arte de aquel momento: el naturalismo académico y la devoción de los impresionistas por el mundo natural. Artistas como Paul Gauguin y Vincent van Gogh, protagonistas de exposiciones fundamentales organizadas in los primeros tiempos de la galería Thannhauser de Múnich, volvieron su mirada artística hacia el interior. En especial, Van Gogh interpretó la realidad a través de la lente de su experiencia personal y sus emociones. Como “posimpresionistas”, como se les dio en llamar, estos artistas reaccionaron contra la idea del arte como una “ventana al mundo” y emplearon líneas sinuosas y colores no naturalistas para infundir en sus obras un tono emotivo.

Durante su convalecencia de una aflicción mental, Van Gogh pintó Montañas de Saint-Remy (Montagnes à Saint-Rémy, julio de 1889), que evoca el estado emocional del artista —por no mencionar las impresionantes formaciones rocosas de los alrededores de su hospital— a través de una pincelada dinámica y de la aplicación de pintura muy densa. De manera similar, Georges Braque en su pintura fauvista Paisaje cerca de Amberes (Paysage près d’Anvers, 1906) emplea colores vibrantes y expresionistas, y deconstruye el paisaje para dotar a la luz de una sensación de textura. Durante el cambio de siglo aparecieron otras formas artísticas distintas, como por ejemplo el trabajo estilizado y de aspecto plano del artista sin formación Henri Rousseau. Situado en un paisaje boscoso cualquiera, su lienzo Los jugadores de fútbol (Les joueurs de football , 1908) resulta, a un tiempo, un alegre divertimento y también una escena extraída como de un sueño.

 Georges Braque-THannhauser

Georges Braque
Paisaje cerca de Amberes (Paysage près d’Anvers), 1906
Óleo sobre lienzo
60,3 × 81,3 cm
Solomon R. Guggenheim Museum, Nueva York
Colección Thannhauser, donación, Justin K. Thannhauser 78.2514.1
© Georges Braque, VEGAP, Bilbao, 2018
Foto: © Solomon R. Guggenheim Foundation, Nueva York (SRGF)

Sala 307: Pablo Picasso.

En 1900 el artista español Pablo Picasso llegó a la ciudad de París, el centro internacional del mundo del arte, para la Feria Mundial. Le Moulin de la Galette (1900), la pintura más importante que ejecutó en sus dos meses de estancia, refleja la fascinación del joven Picasso por la decadencia y glamour chabacano de la vida nocturna parisina. Su estilo rápidamente evoluciona desde un mayor naturalismo a su melancólico período azul, seguido del período rosa, antes de que Picasso, junto con Georges Braque, desarrolle las formas facetadas y los espacios aplanados propios del Cubismo. Este movimiento artístico se despliega en los cruciales años de 1907 a 1914 y está considerado como uno de los más innovadores e influyentes estilos artísticos del siglo XX.

Ya en la década de 1930, con un Picasso consagrado cuya práctica artística continúa evolucionando, los coleccionistas por lo general tenían pocas alternativas y debían acudir a los marchantes o al mercado secundario para adquirir sus obras. El coleccionista y marchante Justin K. Thannhauser, sin embargo, tenía una sólida relación personal con el pintor, que había comenzado pronto en las carreras de ambos hombres cuando en febrero de 1913 la galería de la familia Thannhauser de Múnich organizó la primera gran exposición de Picasso en Alemania. Más de 30 de sus obras —que abarcan 65 años de creación— ingresaron en la colección de la Fundación Guggenheim en 1978 y 1991 gracias a las donaciones de Justin K. y Hilde Thannhauser, respectivamente.

Entre las obras destacadas de la Colección Thannhauser se hallan Fernande con mantilla negra (Fernande à la mantille noire , 1905–06) y La mujer del pelo amarillo (Femme aux cheveux jaunes , 1931). El tema de la primera es Fernande Olivier (de soltera, Amélie Lang), la amante de Picasso a quien había conocido en 1904. El artista creó más de sesenta obras protagonizadas por Olivier antes de la separación de la pareja en 1912. Aquí Picasso representa a una enigmática Olivier tocada con una mantilla tradicional. La mujer dormida en el lienzo de 1931 es otra de sus compañeras, Marie-Thérèse Walter, quien no solo se convirtió en tema recurrente en la obra de Picasso de la década de 1930 —mientras vivía con él—, sino que la representa en un momento de grácil sueño o reposo que, para el artista, era la representación más íntima.

DIDAKTIKA.

Con el título “El pasado presente”, el espacio didáctico de esta exposición incluye el análisis de temas de actualidad, como la migración, cuestiones de género, el ideal de belleza, la diversidad, la globalización, la comunicación y las relaciones sociales, que habían anticipado algunas de las obras de la Colección Thannhauser. Un punto de vista contemporáneo a partir del análisis de obras que se remontan a los siglos XIX y XX. El pasado nunca estuvo tan presente.

CATÁLOGO.

De Van Gogh a Picasso. El legado Thannhauser va acompañada de una publicación ilustrada que ofrece un análisis concentrado de obras de maestros modernos, como Georges Braque, Paul Cézanne, Edgar Degas, Paul Gaugin, Édouard Manet, Pablo Picasso y Vincent van Gogh, entre otros. Esta investigación ofrece nuevos hallazgos sobre la historia de la familia Thannhauser, sus galerías, y, en general, sobre el contexto cultural de comienzos del siglo XX en Europa.

Incluye ensayos cortos sobre las obras, con amplios análisis técnicos basados en los últimos avances tecnológicos en materia de conservación que ofrecen información acerca de los materiales y procedimientos de los artistas. También reúne una serie de ensayos cortos sobre algunas piezas clave de la Colección a cargo de curators y conservadores actuales y pasados del Guggenheim en torno a las innovaciones estilísticas de dichas piezas. El ensayo de Megan Fontanella, Curator de Arte Moderno y Procedencia, narra la génesis de la colección de arte de Justin K. Thannhauser y su transmisión al Guggenheim. Trazando su ambiciosa carrera como marchante y coleccionista en la Europa de entreguerras y en los desastrosos años de la Segunda Guerra Mundial, Fontanella explora el compromiso constante de Thannhauser con la vanguardia y su visión para detectar el talento y la originalidad, aspectos que contribuyeron a definir las vanguardias artísticas del siglo XX.

Ediciones en inglés y en español. Editado por Megan Fontanella. Textos de Julie Barten, Susan Davidson, John K. Delaney, Lidia Ferrara, Vivien Greene, Sasha Kalter-Wasserman, Natalia Lauricella, Gillian McMillan, Nathan Otterson, Federica Pozzi, Samantha Small, Lena Stringari, Jeffrey Warda y Jeffrey Weiss.

Comisaria: Megan Fontanella, Solomon R. Guggenheim Foundation

Con el patrocinio en exclusiva de la Fundación BBVA

Museo Guggenheim Bilbao

www.guggenheim-bilbao.eus

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