“El romancero” en la Fundación Juan March. Ciclo de conferencias
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“El romancero” en la Fundación Juan March

En la Fundación Juan March, 21, 26 y 28 de febrero.

Tres conferencias, a las 19:30 horas, ofrecidas por Jesús Antonio Cid y Maximiano Trapero.

Con motivo del Bienio Ramón Menéndez Pidal (2018-2019), la Fundación que lleva su nombre promueve una serie de actividades culturales en cuyo marco se organiza este ciclo de conferencias que analizará el romancero hispánico con especial atención a la contribución de Ramón Menéndez Pidal. El ciclo concluirá con una conferencia dedicada a las singulares ramas del romancero surgidas en Canarias e Hispanoamérica.

Jueves 21 de febrero.

Jesús Antonio Cid.

El romancero hispánico; tras las huellas de Ramón Menéndez Pidal.

Martes 26 de febrero.

Jesús Antonio Cid.

El árbol del romancero y sus ramas.

Jueves 28 de febrero.

Maximiano Trapero.

El romancero de ultramar, en Canarias y en Hispanoamérica
Desde el jueves 21 y hasta el jueves 28 de febrero, a las 19:30 horas, tiene lugar en la Fundación Juan March un ciclo de tres conferencias sobre El romancero, ofrecido por Jesús Antonio Cid y Maximiano Trapero.

El registro del romancero se asienta en la memoria de los cantores de romances del mundo hispano. Su transmisión esencialmente oral, de una generación a otra, es definitoria de este género lírico popular, aunque muchas de sus muestras han llegado hasta nuestros días gracias a su posterior plasmación escrita.

Con motivo del Bienio Ramón Menéndez Pidal (2018-2019), la Fundación que lleva su nombre promueve una serie de actividades culturales en cuyo marco se organiza este ciclo de conferencias que analizará el romancero hispánico con especial atención a la contribución de Ramón Menéndez Pidal. El ciclo concluirá con una conferencia dedicada a las singulares ramas del romancero surgidas en Canarias e Hispanoamérica.

Ciclo de conferencias.

Jesús Antonio Cid.

Jueves 21 de febrero.

El romancero hispánico; tras las huellas de Ramón Menéndez Pidal.

Martes 26 de febrero.

El árbol del romancero y sus ramas.

Dentro del género de la poesía narrativa popular (oral-tradicional), el romancero hispánico es, sin duda la rama más vigorosa de la balada europea.

El romancero ha sostenido un continuo diálogo con la mejor literatura «culta», de Lope de Vega y Góngora a Machado, Juan Ramón, o García Lorca, y ha dejado su impronta en crónicas medievales, el teatro del Siglo de Oro, o la poesía de la Generación del 27 en adelante. También en toda Europa el romancero ha sido desde el siglo XIX al XXI, desde el Romanticismo a los parnasianos y a los modernos teóricos de la narratología, uno de los mejores y más apreciados embajadores y testimonios de las letras hispánicas.

Hoy, el romancero como género de poesía viva y colectiva ha cerrado su ciclo y no está ya vigente en las comunidades hispánicas, salvo de forma residual.

Sin embargo, el romancero sigue siendo una poesía «de uso» que prolonga su atractivo y popularidad más allá de los medios académicos.

En estas conferencias se toman como punto de partida dos obras clásicas: el libro de Ramón Menéndez Pidal, el Romancero hispánico, teoría e historia, de 1953, y el de Diego Catalán, Arte poética del Romancero oral, de 1997, que recoge un ciclo de conferencias pronunciadas en la Fundación March en mayo de 1981.

El objetivo de la primera conferencia es examinar la evolución de los estudios sobre el romancero desde entonces; sus avances y, en algún caso, estancamientos o retrocesos (no todo progreso es necesariamente lineal).

En la segunda conferencia se propone un examen-reseña temporal, espacial, y temática, de toda la variedad argumental —las historias, los relatos— y estilística, del romancero, es decir de sus contenidos y sus formas de expresión, desde la Edad Media a nuestros días. Esta rápida panorámica de la variabilidad y los subgéneros del romancero irá ilustrada con documentos sonoros y de imagen.

Maximiano Trapero.

Jueves 28 de febrero.

El romancero de ultramar, en Canarias y en Hispanoamérica.

Puede decirse que las islas Canarias se poblaron de romances al tiempo que se poblaron de españoles, es decir, al mismo tiempo que entró en la historia; justo en el momento en que el romancero vivía su época más esplendorosa en España. Incorporadas a la Corona de Castilla en el siglo XV, los españoles que llegaron a las islas, provenientes de muy diversas regiones peninsulares (sobre todo andaluces, ex­tremeños, castellanos y gallego-astur-leoneses), llegaron –como poco después se fueron a América– con multitud de cantos épico-líricos en su memoria y algún que otro librito en sus faltriqueras. Por ello el romancero que vive en Canarias constituye una “rama” muy singular del romancero tradicional panhispánico. Y aun puede decirse que en cada isla el romancero se ha configurado de una manera particular.

A principio del siglo XX, cuando aún no se conocía nada del romancero canario, Ramón Menéndez Pidal sospechaba que de existir romances en Canarias serían de un especial interés, tanto por los valores arcaizantes y de pureza que pudieran tener como para explicar la más antigua tradición emigrada a América, “ya que la colonización de Canarias fue el primer ensayo de la gran colonización americana”. Tenía razón: posiblemente Canarias sea hoy la región en donde mejor se conoce su tradición romancística de todo el mundo hispánico, aún hoy es posible oír en Canarias romances de los más raros de la tradición oral moderna y con seguridad puede decirse que el romancero canario ha llegado hasta el tiempo actual con una vitalidad igualmente incomparable.

En la conferencia se analizarán las características principales del romancero canario y se ofrecerá un breve panorama del romancero en Hispanoamérica, especialmente de los nuevos géneros épico-líricos que allí han sucedido a los romances.

Datos biográficos.

Jesús Antonio Cid, catedrático de Literatura Española de la Universidad Complutense de Madrid Licenciado en Filología Románica y doctor en Filología Hispánica (Literatura Española), ha sido director académico del Instituto Cervantes entre 2000 y 2003 y director del Instituto Universitario Menéndez Pidal entre 2006 y 2012. En la actualidad es presidente de la Fundación Ramón Menéndez Pidal.

Ha sido profesor visitante en la University of California (San Diego) y en la Universidad del País Vasco (Vitoria) y Maître de conférences associé en la École des Hautes Études en Sciences Sociales de París.

Ha publicado diversos estudios sobre el romancero tradicional hispánico y la balada oral vasca y europea; sobre poesía medieval y leyendas épicas; literatura judeo-española y sefardí; la novela picaresca; la autobiografía como género literario, la teoría política en la literatura del Barroco, el teatro del siglo de Oro, y la historia cultural española de los siglos XIX y XX. Además, se ha interesado por la proyección de las letras hispánicas en Flandes y en Italia durante el siglo XVII; por el desarrollo histórico de los estudios del folklore literario en Europa y en la península ibérica; la incidencia de las mixtificaciones –nacionalistas o lúdicas– en la forja de falsos cantos populares; y la determinación de criterios lingüísticos y estilísticos diferenciales en su aplicación a obras literarias de atribución insegura.

Se considera filólogo, vinculado a la escuela de R. Menéndez Pidal, a través del magisterio de D. Rafael Lapesa y de D. Diego Catalán. Se considera igualmente deudor del magisterio, no universitario, de D. Julio Caro Baroja.

Maximiano Trapero es catedrático de Filología Española y profesor emérito de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria. Sus líneas de investigación se han centrado en la semántica léxica, en el estudio de la toponimia canaria y de la toponomástica general, en el estudio del léxico guanche, en la literatura de tipo tradicional y en el tema de la décima y la poesía improvisada en el mundo hispánico, entre otras.

Ha recopilado y editado los romanceros de la tradición oral de las siete islas de Canarias, así como de la isla de Chiloé (Chile) y de Cuba. Entre 1980 y 1987 colaboró activamente con el Seminario Menéndez Pidal de Madrid en la recolección y estudio del romancero del centro y noroeste peninsular. Gran parte de sus grabaciones de campo están publicadas en la web: “Archivo sonoro de literatura oral de Canarias Maximiano Trapero” (https://mdc.ulpgc.es/cdm/landingpage/collection/asmtloc).

Por sus investigaciones ha recibido numerosos reconocimientos, entre ellos la Medalla de Oro de Canarias (2003), la Distinción Nacional de la Cultura Cubana (2003), la Medalla de Oro José Vasconcelos del Frente de Afirmación Hispanista de México (2009) y el Premio Canarias de Patrimonio histórico (2017).

Su última publicación es el Diccionario de toponimia de Canarias: Los guanchismos (2018, en colaboración con Eladio Santana Martel), una obra en tres volúmenes que recopila y estudia los nombres prehispánicos guanches que en la actualidad siguen vivos en la toponimia de las islas Canarias.

El audio de todas las conferencias está disponible en

http://www.march.es/conferencias/anteriores/

La página web de la Fundación Juan March recoge un vídeo de algunas de ellas en

http://www.march.es/videos/

VER INFORMACIÓN RELACIONADA:

BIBLIOTECA VIRTUAL DE HUMANIDADES-LITERATURA ESPAÑOLA.

21 febrero, 2019

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