Guías Culturales

Besalú, ciudad condal

Besalú-Ciudad condal

Besalú, ciudad condal.

1. Introducción.

La ciudad de Besalú, situada en la confluencia de los ríos Fluvià y Capellades, constituye una de las visitas más interesantes de entre las que se pueden realizar en la comarca catalana de la Garrotxa, en la provincia de Gerona.

Su centro histórico, bien conservado, expresa con claridad la grandeza de su pasado. Además de contar con distintos monumentos que ya en la primera mitad del siglo XX fueron declarados Monumentos Histórico Artísticos de Interés Nacional, en el año 1966 el conjunto de la ciudad fue declarado Conjunto Histórico Artístico, y es merecedor de una detallada visita que nos remontará a los siglos medievales, que fueron los de su esplendor.

Vista general de Besalú

Vista general de Besalú

Actualmente, Besalú cuenta con unos 2.000 habitantes, y las principales actividades económicas en que la ciudad se sustenta son el comercio, la industria y, cada vez en mayor medida, la agricultura.

2. Historia.

Los orígenes históricos de la actual ciudad de Besalú se encuentran en la época ibérica, de la que se han hallado restos cerámicos en las excavaciones realizadas en el área.  También son los restos arqueológicos los que permiten afirmar que el poblamiento de la actual Besalú tuvo continuidad en época romana. Sin embargo, no se puede asegurar cuál fue la trascendencia de la ciudad durante el dominio visigótico y en la época musulmana.

Lo cierto es que la región fue liberada del dominio islámico por las tropas carolingias. Tras la reconquista de Gerona, el año785, ésta ciudad se convirtió en capital de un condado, y sus gobernantes, los condes, pasaron a controlar Besalú y su territorio.

En el año 894 el conde Guifré, llamado el Pilós (el Velloso), concedió a su hermano Radulf el condado de Besalú. Radulf inició su propia dinastía hereditaria de gobernantes, y ésta persistió hasta el año 1111, en que el último conde de la misma, Bernat III, murió sin descendientes. Por esta razón, y debido a un pacto existente entre Bernat III y el conde de Barcelona Ramon Berenguer III, el condado de Besalú pasó a formar parte del de Barcelona, y por lo tanto perdió su independencia.
Desde el momento en que el antiguo condado de Besalú se integra en la casa de Barcelona, la antigua capital del mismo pierde importancia a favor de Olot, que posteriormente se convertirá en capital de la comarca de la Garrotxa. De todos modos, la importancia de Besalú en época medieval ha quedado reflejada en las distintas edificaciones que se levantaron en estos momentos, y que nos permiten reconstruir su pasado.

En época moderna, Besalú se verá afectada por los acontecimientos generales que vivió Cataluña. Entre estos episodios cabe recordar el Tratado de los Pirineos, que cerró la guerra entre Felipe IV y Cataluña (s. XVII). Según este tratado, los territorios del Vallespir, el Rossellón y  parte del de la Cerdaña, que anteriormente habían pertenecido al antiguo condado de Besalú, fueron incorporados a Francia, nación a la que aún pertenecen hoy en día.

3. Intinerario por la ciudad.

Iniciaremos el recorrido en el aparcamiento situado en el extremo del espectacular puente. Allí dejaremos el coche o autocar, y nos dirigiremos hacia el ya mencionado puente, que cruzaremos a pie.

3.1.El puente medieval.

El puente medieval de Besalú constituye sin duda alguna la imagen más popular de la población. Se trata de una construcción compuesta por siete arcos que fueron levantados siguiendo una curiosa disposición angular, motivada probablemente por el aprovechamiento de las rocas del lecho del río como fundación o basamento.

Puente medieval-Besalú

Puente medieval

El puente fue originalmente construido en los siglos XI-XII, pero con posterioridad sufrió diversas reformas y modificaciones. De hecho, se sospecha que su trazado inicial fue distinto al actual. Aún en época medieval, en que el puente se aprovechó para cobrar a los viajeros que lo utilizaban para cruzar el río un peaje, se erigió en su extremo el portal conocido como Portal del Pont (Portal del puente), protegido por una torre fortificada. También tuvo que ser reconstruido en el siglo XIV, con ocasión de una gran crecida del río, y en el s. XVII, porque se hallaba en bastante mal estado. De todos modos, los peores momentos del famoso puente aún estaban por llegar: en el siglo XIX se destruyó la torre de su parte central y el portal que da acceso al pueblo para permitir el paso de la maquinaria necesaria para la industria local, y durante la Guerra Civil algunos arcos fueron volados. En 1965 tuvo lugar la última –por el momento- restauración.

3.2. Murallas.

Antes de penetrar en el casco histórico de la ciudad es necesario hacer una referencia a las antiguas murallas de la misma, hoy día destruidas en su práctica totalidad a excepción de algunos sectores que se encuentran incluidos en edificaciones posteriores. Aún así, se sabe que Besalú contó con un primer recinto fortificado que protegía el castillo condal -que estaría ubicado sobre la colina donde se hallan hoy día los restos de la iglesia de Santa María-, y que al mismo perteneció el Portal de la Força (Portal de la Fuerza), al que nos referiremos más adelante. Un nuevo recinto, levantado en el siglo XII, protegía un área mayor, y ésta fue ampliada aún más en el siglo XIV.

3.3. El Barrio Judío.

El entramado urbano que se extiende delante nuestro después de cruzar el puente es el Call, palabra catalana que designa al barrio judío. Los elementos materiales del mismo que se conservan son ciertamente pocos, pero es necesario señalar su excepcionalidad.
Durante la Edad Media Besalú tuvo, como tantas otras ciudades de la actual Cataluña, una comunidad judía. Aunque el primer documento en que se menciona la esta colonia data del siglo XIII, se cree que su establecimiento en el área se remonta al siglo IX. Como otras comunidades judías de la actual Cataluña, la de Besalú estaba directamente controlada por el rey, y por ello, aunque estuviera ubicada dentro del municipio de Besalú, era autónoma del mismo y rendía cuentas de todo tipo solamente al monarca.  Dada su condición religiosa, los judíos no poseían la categoría de ciudadanos, y por lo tanto no podían pertenecer a municipio alguno. Por ello, la aljama de Besalú contaba con sus propias instituciones, entre las cuales se hallan la asamblea, el consejo, los notarios y jueces, los vigilantes de la judería, los recaudadores, el rabino, el maestro, el bedel de la sinagoga, etc.

La principal figura cultural de la comunidad judía de Besalú fue el trobador y gramático Ramón Vidal, que vivió a caballo entre los siglos XII y XIII.

Los judíos acostumbraban a vivir en un barrio propio, delimitado y separado del resto de la ciudad mediante puertas y murallas que permitían que quedara aislado si las circunstancias así lo requerían. El principal edificio de toda comunidad judía era la sinagoga. Era el centro de la vida comunitaria, y en ella se realizaban las oraciones y se explicaban los textos bíblicos. En su interior, el rabino se sentaba en la denominada cátedra de Moisés, de piedra, y los fieles se instalaban en bancos también de piedra que se extendían a lo largo de los muros interiores de la construcción. Estos bancos se transmitían de padres a hijos o se vendían, y esta costumbre se ha documentado también en otras sinagogas de la actual Cataluña. La de Besalú fue construida en el siglo XIII en la actual Plaça dels Jueus (Plaza de los judíos) de la ciudad, y cuando desapareció la comunidad, el solar fue ocupado por construcciones privadas. Aunque nada queda del edificio central de los judíos de Besalú, la topografía urbana ha conservado su recuerdo con la denominación Plaça dels Jueus.

Las sinagogas contaban con edificios adjuntos para la realización de funciones complementarias. Entre ellos destaca el edificio donde se efectuaban los baños rituales (Miqveh), que constituye la joya del Besalú judío. Según su propia ley, cada judío debía purificarse y liberarse de la impureza en determinados momentos de su vida, como por ejemplo después de haber entrado en contacto con algún cadáver, antes de intervenir en alguna acción sagrada, la mujeres después de haber dado a luz y después de menstruar, etc.

En uno de los extremos de la Plaça dels Jueus –por lo tanto, junto a la sinagoga- se hallan unas empinadas escaleras conducentes a un pasillo subterráneo que da acceso al Miqvehde Besalú. Los baños fueron descubiertos en el año 1965 de modo casual. Las características del edificio fueron cuidadosamente estudiadas por parte de rabinos franceses, lo cual les permitió asegurar que la construcción había sido originalmente el espacio donde los judíos llevaban a cabo sus baños purificadores rituales. El Miqveh de Besalú, que parece haber sido construido en época románica, consiste en una cámara subterránea de piedra. Está cubierta por una bóveda de cañón y posee una pequeña ventana que proporciona ventilación e iluminación exterior. En el centro, y ocupando prácticamente toda su superficie, se encuentra la bañera rectangular, a la que se desciende mediante nueve escaleras. El agua que la llena se filtra de modo natural desde el subsuelo, y un orificio en el tercer escalón de acceso a la piscina permite controlar el nivel de la misma. Cuando la comunidad judía de Besalú desapareció, la estancia y su piscina fueron aprovechadas algunos artesanos de la ciudad, que parecen haber teñido sus telas en este lugar.

Los judíos disponían también de su propia carnicería, aunque no se ha podido localizar en el actual entramado urbano. En ella se sacrificaban animales puros cuya carne, según la ley hebraica, podía servir de alimento al hombre. Por supuesto, no se podía consumir la carne de los animales impuros (cerdo, conejo, liebre…).

Finalmente, el cementerio judío se situaba, como era habitual, fuera de las murallas de la ciudad. La sepulturas estaban presididas por estelas funerarias, y algunas de ellas fueron reutilizadas para la restauración de la muralla de Besalú en el siglo XIV, lo cual provocó la queja de los judíos a la reina.

3.4. La Plaza Mayor.

La Plaza Mayor, o plaza de la Libertad, es el centro de la ciudad. Está en su mayor parte rodeada por arcadas semicirculares. Su origen es muy antiguo, puesto que es el punto en que se cruzaban los caminos que unían los principales centros urbanos de la región (Olot, Figueres y Girona). Por ello, desde siempre ha sido un importante centro comercial, y aún hoy día se celebra cada martes un mercado semanal en esta plaza.

En la plaza Mayor hallamos edificios como el Ayuntamiento y la Oficina de Turismo. Pero quizá la más interesante de las construcciones de la plaza es la denominada Curia Real, antigua sede de la veguería en el siglo XVI. Desde el punto de vista artístico, los aspectos más destacables de este edificio son las ventanas góticas que dan a la fachada de la calle Portalet. Hoy en día el edificio ha sido convertido en un restaurante.

Continuamos nuestro recorrido a lo largo de la calle Tallaferro, una de las más hermosas de la ciudad, que nos conduce nuevamente al barrio judío. El nombre de la calle conmemora al conde Bernat I Tallaferro (990-1020), conde de Besalú que luchó para que su condado fuera sede de un obispado. Consiguió del papa Benito VIII la creación del mismo, así como el nombramiento de su hijo Guifré como primer obispo de la nueva sede episcopal. Pero a la muerte de Tallaferro, su hijo Guifré fue presionado por los obispos de Vic y Girona para que abandonara su cargo, hasta que finalmente lo hizo y se retiró a Sant Joan de les Abadesses. Cuando en el año 1030 fue nombrado obispo de Carcasona, el obispado de Besalú desapareció definitivamente. De entre los edificios de la calle Tallaferro destaca el que se halla a su inicio, junto a la plaza Mayor, con un pórtico en la planta baja y ventanas con columnas en el primer piso. La calle continúa hasta el portal de la Força, que era uno de los que permitía atravesar la muralla y acceder a la ciudad de Besalú. Y, junto a este portal, aún se puede ver una sección de la muralla y torre de Rocafort.

3.5. Calle Mayor

De vuelta a la plaza mayor, nos dirigimos hacia la calle Mayor, en la que se encuentran casas-palacio tan hermosas como el Palacio de Sant Romà y la Casa de Sa Font. La misma calle nos conduce a la Iglesia de San Vicente y nos permitirá acceder a la antigua Iglesia de Santa María.

El palacio de Sant Romà, también conocido como casa Cambó, presenta arcos y ventanas muy interesantes en su fachada. También la casa de Sa Font o casa del abad Sa Font muestra una gran elegancia arquitectónica.

3.6. Iglesia de San Vicente.

Besalú-Iglesia de Sant Vicente. Interior

Iglesia de Sant Vicente.
Interior

La iglesia de San Vicente es una iglesia parroquial fundada en el siglo X. Los elementos arquitectónicos que la conforman son principalmente románicos, aunque algunos apuntan al arte gótico, mientras que otros son claramente posteriores. Así, abundan en la decoración exterior de la iglesia, de planta basilical con tres naves y crucero, los característicos arcos lombardos propios de la arquitectura románica. Y, del mismo modo, la nave central de la misma está cubierta con la característica bóveda de cañón. Al arte gótico pertenece el sencillo portal de la fachada principal, así como el ventanal que decora la parte superior de la misma, con sus arquillos sobre columnas y su rosetón. De la misma época cabe destacar, en el interior, la tumba de Pere de Rovira, que llevó a Besalú las reliquias del mártir San Vicente. Elementos posteriores son la torre campanario, obra de los siglos XVII-XVIII, adosada a la derecha de la fachada, o la imagen que preside la capilla de la Virgen de los Dolores, patrona de Besalú, realizada según original del siglo XVIII de Ramon Amadeu.

3.7. Iglesia de Santa María.

La iglesia de Santa María está situada en el recinto del antiguo castillo condal, del que quedan escasas ruinas. Fue originalmente construida como iglesia del castillo, pero la desaparición del condado de Besalú como entidad independiente comportó la conversión de la iglesia en canónica agustiniana. La edificación inicial se levantó en el siglo X, pero en el siglo XII sufrió una profunda reconstrucción que dio lugar a una iglesia de planta basilical con tres naves. A esta fase pertenece

Iglesia de Santa María

Iglesia de Santa María

lo que poco que hoy subsiste de la edificación: una cabecera con crucero o transepto y tres ábsides donde destacan los característicos arcos lombardos y los capiteles decorados a la manera típicamente románica. Por otra parte, algunas de las piezas artísticas que un día lo decoraron se pueden ver en Gerona (imagen gótica de Santa María) o en el Museo de Pedralbes de Barcelona (tímpano de la portada principal con la imagen de Cristo). En el siglo XVI se extinguió la mencionada canónica, y la iglesia fue transformada en colegiata. En el siglo XIX, lo que quedaba de la misma pasó, por obra de la desamortización, a manos privadas, lo cual conllevó su abandono y la venta de gran parte de sus elementos arquitectónicos.

3.8. Iglesia de San Pedro.

En el Prat de Sant Pere visitaremos la iglesia de San Pedro, que formó parte del antiguo monasterio del mismo nombre. Aún en esta plaza, veremos la Casa Llaudés.

La iglesia de San Pedro de Besalú es lo único que queda en pie del monasterio benedictino fundado en el siglo X por el conde-obispo Miró. El conde Bernat Tallaferro hizo renovar la iglesia, y le donó las reliquias de los santos Primo y Feliciano. La iglesia de San Pedro se convirtió entonces en un centro de peregrinación regional. El monasterio dejó de existir en en 1835, cuando fue suprimido por obra de la desamortización, y en la actualidad sólo la iglesia –convertida en parroquial- subsiste. La edificación de nuestros días corresponde a la

Iglesia de San Pedro

Iglesia de San Pedro

reforma emprendida en el siglo XII, que le ha dejado unas claras formas románicas. Tiene planta basilical de tres naves, con transepto y deambulatorio cuyas columnas están decoradas con capiteles que muestran escenas bíblicas. Del antiguo claustro gótico no queda prácticamente nada a excepción de algunas lápidas y otros elementos lapidarios sueltos. Al exterior, en la fachada principal destaca una ventana flanqueada por dos leones; uno de ellos parece estar pisando a una serpiente, mientras que el segundo se apoya sobre un mono que está sentado. Además, tanto en el exterior como en el interior, los muros contienen lápidas sepulcrales de abades y miembros de importante familias locales. El campanario es barroco, del siglo XVII, y tienen especial interés los grandes ventales y la balaustrada de su parte superior.

Frente a la iglesia se extiende una explanada denominada Prat de Sant Pere (prado de San Pedro), que ocupa el lugar del antiguo cementerio del monasterio, donde tenían derecho a ser enterrados todos sus fieles.

3.9 Casa Llaudés
La casa Llaudés o casa Cornellà constituye una nueva muestra de arte románico, en este caso civil, de final del siglo XII. La casa presenta una planta irregular con patio central; se accede a la planta superior, abierta al patio mediante una arcada de medio punto, mediante una escalinata construida con posterioridad.

3.10 Hospital de San Julián

Únicamente nos queda por descubrir el antiguo Hospital, que se halla detrás de la Curia Real, junto a las murallas que protegieron la ciudad. Parece que fue fundado en el siglo X por el conde-obispo Miró, aunque sufrió restauraciones posteriores. Tal como lo vemos hoy día se trata de una estructura fundamentalmente románica, del siglo XII. Su principal elemento es el portal llamado de San Julián, con seis arquivoltas. En la actualidad acoge un centro cultural y social.

5. Glosario.

Aljama: comunidad judía en territorio cristiano.

Arcos lombardos: también llamados Bandas llombardas. Pilastras sobresalientes del muro unidas entre sí por su parte superior mediante series de arcos ciegos.

Arquivoltas: conjunto de arcos abocinados que rodean una abertura.

Bóveda de cañón: aquella bóveda originada por el desplazamiento de un arco semicircular a lo largo de un eje longitudinal.

Canónica: congregación de clérigos que funda su comunidad en la existencia de una norma o cánon.

Colegiata: iglesia que, sin ser sede episcopal, dispone de un capítulo de canónigos y celebra oficios como si de una catedral se tratara.

Deambulatorio: también denominado Girola. Pasillo que rodea por su parte posterior el presbiterio, y que suele dar continuidad a las naves laterales.

Desamortización: proceso jurídico por el cual los bienes hasta el momento calificados de mano muerta vuelven a la condición de libres. En España son características las desamortizaciones del siglo XIX, cuyo objetivo era liberar las tierras que no estaban amortizadas (es decir, que no proporcionaban ingresos a la Hacienda Pública) y que en muchas ocasiones no estaban explotadas de modo intensivo. Los bienes sujetos a medidas desamortizadoras fueron los eclesiásticos y los comunales.

Rabino: líder religioso y espiritual y ministro del culto de una comunidad judía.

Rosetón: abertura en un muro de forma circular y calada.

Transepto: también llamado Crucero. Espacio en el que, en un templo, se cruzan dos naves perpendiculares. También se llama así a la menor o transversal de las dos naves que se cruzan.

Veguería: cada uno de los territorios en los que Cataluña estuvo dividida hasta el año 1716. La autoridad de la veguería, el veguer, representaba a la Corona o al barón, y tenía jurisdicción gubernamental, administrativa y judicial.

 

(c) Autora: Magdalena Bernaus Vidal

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